Una revisión SEO previa ayuda a encontrar obstáculos para descubrir el sitio y a comprobar si las páginas responden a posibles clientes. No garantiza posiciones ni fechas de indexación. Empieza con un inventario de URL, finalidad, responsable y resultado de la revisión.
1. Dale una finalidad a cada página
Anota la pregunta del visitante para cada servicio: ¿encaja con mi empresa?, ¿qué incluye?, ¿cómo empiezo? Lee la página sin menú ni secciones próximas. Si la respuesta sigue siendo confusa, mejora primero el contenido.
Evita muchas páginas casi idénticas donde solo cambia la ciudad o el nombre del servicio. Separa temas si difieren la oferta, las condiciones o los ejemplos. Reserva una prueba concreta por página: un caso, un proceso o un ejemplo del resultado.
2. Revisa títulos y enlaces
Asigna un título preciso y una descripción fiel a cada página. Los enlaces internos deben explicar su destino. “Precios de desarrollo” comunica más que varios enlaces idénticos de “Leer más”.
Recorre portada, servicio, proyecto y contacto. La información importante debe ser accesible mediante enlaces normales. Comprueba cada tarjeta del blog: el titular debe abrir su artículo y no una página provisional compartida.
3. Elimina obstáculos técnicos
Revisa respuestas de páginas, redirecciones y directivas noindex accidentales. Comprueba que robots.txt no bloquea direcciones importantes. Identifica la dirección principal de los duplicados y revisa canonical. Si sustituyes un sitio, conserva una lista de las URL anteriores.
Incluye las páginas principales actuales en el sitemap. Google explica que puede ayudar a descubrir direcciones, pero no garantiza rastreo ni indexación. Abre varias entradas y compáralas con la navegación: tener un XML no completa la comprobación.
4. Lee el sitio en el móvil
Abre un servicio y un artículo en una pantalla estrecha. Revisa si las tablas se leen, los enlaces se pueden tocar y los formularios funcionan sin desplazamiento horizontal. Las imágenes no deben tapar pies ni la cabecera fija ocultar títulos.
Pide a otra persona que encuentre el precio o el contacto sin indicaciones. Anota dónde duda. El ejercicio no sustituye una investigación, pero puede revelar obstáculos que una lista de ajustes técnicos no detecta.
5. Prepara el seguimiento posterior
Inspecciona las URL importantes en Search Console y envía el sitemap. Observa el descubrimiento de páginas y los errores. Interpreta los datos junto con consultas reales: más impresiones en búsquedas irrelevantes no significan más clientes adecuados.
Guarda la fecha de lanzamiento y un registro de cambios. Establece un ritmo de revisión en vez de reescribirlo todo tras un día sin consultas. Anota qué cambió, por qué, qué observas y cuál será el siguiente paso.
El siguiente paso
Al publicar, prioriza páginas claras y la eliminación de obstáculos técnicos. Asigna a cada problema un responsable y una acción concreta.